Derrotada me dejó caer al suelo. ¿A quién pretendo engañar?, mi corazón ya es prisionero,ya soy esclava y la añoranza que tanto temía padecer supura por todos y cada uno de los poros de mi piel.
Y así, abriendo los ojos a una realidad que temía, asumó que me falta fuerza, que no tengo valor, que continuo adoptando una actitud de avestruz escondiendo la cabeza bajo tierra hasta que encuentre el momento perfecto.
“La próxima vez” - me dije - “la próxima vez”…
Levantándome lentamente, recogi mis papeles, guarde mis lápices, vacie la papelera, enterre mis ideas y sentimientos, y sali a la calle un día más y hasta la próxima vez…
no estoy dispuesta a que mi corazón sufra de nuevo. He conseguido ser libre y no permitire que otra vez sea prisionero de la angustia, de la soledad, de la añoranza…
Saturday, September 30, 2006
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment